CASO DE ÉXITO
Cómo Clarel logró un cambio en su cultura corporativa con formación 100% online.
noviembre 8, 2024
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En 2026, diseñar un plan de formación para empresas ya no es solo una “buena práctica”: es una decisión estratégica. En un mercado laboral marcado por la transformación digital, la escasez de talento y la automatización, las compañías que invierten en formación continua están logrando una ventaja real en productividad, rendimiento y retención.
De hecho, las empresas españolas que apuestan por la formación están viendo mejoras claras en sus indicadores: hasta un 24% más de productividad y una reducción de la rotación de personal de hasta un 34%. Y aun así, según datos de FUNDAE, solo el 40% de las empresas en España cuenta con un plan formativo estructurado, lo que deja una enorme oportunidad competitiva para las organizaciones que decidan profesionalizar su estrategia de aprendizaje.
En esta guía completa descubrirás qué es un plan de formación, por qué es crítico para el crecimiento del negocio y cómo diseñarlo desde cero con un enfoque práctico. Además, encontrarás una metodología paso a paso, ejemplos aplicables a diferentes contextos y recomendaciones de herramientas para implementar y escalar tu plan con éxito.
Un plan de formación para empresas es una estrategia que se emplea para proporcionar a los empleados conocimientos y habilidades que les permitirán convertirse en mejores profesionales. Se utiliza como parte del plan de desarrollo de la empresa o dentro de la estrategia de L&D, para mejorar el desempeño actual de un empleado y prepararle para cubrir diferentes roles en el futuro.
Este plan establece objetivos claros de aprendizaje, identifica las necesidades de formación de la empresa y sus empleados, y define las acciones y recursos necesarios para alcanzar dichos objetivos. Pero para entender en profundidad de qué se trata un plan de formación, es importante diferenciarlo de otras estrategias de aprendizaje.
No hay duda de que cualquier empresa que invierte en la formación de sus empleados, está invirtiendo en su propio éxito. Y es que, a largo plazo, los planes de formación se traducen en el crecimiento de la empresa, tanto en productividad como en innovación. Además, los planes de formación para empresas tienen un impacto positivo en diversas áreas.
Los planes de formación para empleados permiten identificar las debilidades de los trabajadores para subsanarlas, y sacar mayor provecho de sus habilidades mediante la formación específica. De esta forma se obtienen profesionales que trabajan con un correcto entendimiento de sus tareas, a buen ritmo y sin sacrificar la calidad.
Es muy fácil que un trabajador pierda la motivación al no poder desempeñar su cargo de acuerdo con las expectativas de la organización. La formación laboral favorece el desarrollo de habilidades, y aumenta la moral del empleado, que se convierte en un gran activo para el éxito de cualquier empresa.
En cualquier organización se cometen errores o equivocaciones, pero esto ocurre mucho más a menudo cuando los empleados carecen de conocimientos para cubrir un rol. Un plan de formación crea empleados más competentes, reduce los errores y cierra brechas que dificulten la productividad y rentabilidad de la empresa, incluso aquellos provocados por los cambios en tendencias y el avance de la tecnología.
Los profesionales quieren pertenecer a empresas que promuevan una cultura de aprendizaje y desarrollo constante. De hecho, según Deloitte, “las organizaciones que ponen énfasis en las oportunidades de crecimiento son capaces de crear grupos de talentos dinámicos y diversos llenos de trabajadores altamente calificados y versátiles”. Además, como resultado, los trabajadores se sienten alentados a explorar nuevos desafíos y mejorar ellos mismos y su trabajo.
Como hemos visto, la implementación de un plan de formación no solo impacta positivamente en el crecimiento y desarrollo de la empresa, sino que también ofrece numerosos beneficios para los colaboradores. Aquí están algunos de los principales:
Diseñar un plan de formación para empresas no consiste en “elegir cursos” y lanzarlos. Un plan formativo eficaz es un proceso estructurado que permite detectar brechas de habilidades, alinear el aprendizaje con los objetivos del negocio y medir el impacto real en el desempeño.
A continuación, te mostramos cómo crear un plan de formación paso a paso, desde el diagnóstico inicial hasta la evaluación final, para que puedas implementarlo con éxito en tu organización.
Antes de diseñar cualquier itinerario, necesitas entender qué formación hace falta realmente. La detección de necesidades formativas es la base de todo plan porque permite identificar:
Una buena detección evita uno de los fallos más comunes: invertir recursos en contenidos que no se aplican en el trabajo real.
Puedes combinar varias fuentes de información:
Resultado esperado: al terminar este paso deberías tener un mapa de necesidades con:
Una vez detectadas las necesidades, toca traducirlas en objetivos claros. Aquí es donde muchos planes se quedan “bonitos” pero no funcionan: si los objetivos no se pueden medir, el plan no se puede justificar ni mejorar.
Por eso, lo ideal es usar objetivos SMART:
Resultado esperado: una lista de objetivos priorizados, conectados con:
Aquí se construye el “esqueleto” del plan. Es el momento de decidir qué se va a enseñar, a quién, en qué orden y con qué lógica de aprendizaje.
Un plan de formación bien diseñado debe incluir:
En lugar de pensar en cursos aislados, es mejor crear un enfoque por itinerarios:
Además, conviene asegurarte de que el diseño cumple estas 3 reglas:
Resultado esperado: un documento/estructura de plan con:
La modalidad define el formato del aprendizaje, pero también impacta en el presupuesto, la escalabilidad y la experiencia. No existe una modalidad “mejor”, sino la más adecuada según:
Formación presencial: ideal cuando se necesita:
Formación online (e-learning): ideal para:
Formación blended (mixta): la más recomendada en muchas organizaciones: combina eficiencia del e-learning con sesiones presenciales para refuerzo, role play o resolución de casos.
Resultado esperado: definir para cada bloque del plan:
Una vez diseñado el plan, el reto no es “publicarlo”, sino lograr que se cumpla. Esta fase determina si la formación se convierte en cultura o se queda en un proyecto aislado.
La implementación implica:
Y el seguimiento debe estar preparado desde el día 1, con métricas claras.
Aquí es clave contar con un LMS que centralice datos, automatice recordatorios y muestre dashboards.
Resultado esperado: un sistema de ejecución que permita:
Sin evaluación, un plan de formación no se puede optimizar ni justificar. Y en 2026, cuando las empresas buscan eficiencia y ROI, medir impacto es obligatorio. La evaluación no debe centrarse solo en satisfacción (“me gustó”), sino en resultados reales.
Puedes combinar distintos niveles de evaluación:
Resultado esperado: un informe o revisión del plan con:
La mejora en la productividad de tus empleados depende de la calidad del plan de entrenamiento que les ofrezcas, y de cómo se presente. Es por ello que es importante saber que el plan de formación de tu empresa será tan atractivo o interesante como tú lo presentes, y para ello puedes valerte de diferentes métodos o tipos de formación:
Existen diversos planes de formación para empleados, y cada uno de ellos tiene un objetivo específico. A continuación, te mostramos algunos de ellos:
Este tipo de formación ayuda a los nuevos empleados a conocer la información organizativa básica de la empresa y responder a cualquier duda. Este plan de formación podría incluir, por ejemplo, cursos online para manejar el software de empresa, procedimientos de seguridad o uso práctico de equipos.
También conocida como formación en onboarding, ayuda a los empleados a familiarizarse con la cultura de la empresa, entender sus responsabilidades e integrarse con el equipo, especialmente en la actualidad, donde el trabajo desde casa ha supuesto un nuevo reto en los procesos de incorporación. ¿Quieres triunfar en tu estrategia de onboarding? Mira esta guía completa.
Este tipo de formación no solo es muy necesario, sino indispensable para cualquier empleado, ya que informa sobre reglamentos y políticas aplicables a sus funciones. El compliance training, como se llama en inglés, minimiza riesgos, ayuda a mantener la reputación corporativa y mejora el ambiente laboral en temas como acoso, diversidad, ciberseguridad o ética.
El product training ofrece información sobre los productos y/o servicios de la empresa, que cada empleado debe aprender para poder realizar su trabajo. Esta formación puede tener diferentes objetivos según la actividad de la empresa y el público destinatario. Por ejemplo, permite que un equipo de ventas pueda responder a todas las preguntas de los posibles clientes de manera sencilla y clara.
Este programa de formación permite que los empleados aprendan nuevas técnicas de liderazgo y gestión, para que, al mejorar sus competencias, puedan liderar sus propios equipos.
Permite a los trabajadores actualizar o adoptar conocimientos en las tecnologías existentes. Este plan de formación es muy valioso para desarrollar habilidades técnicas que mejoren la competitividad de la empresa.
Esta formación permite que los empleados comprendan los procesos de control de calidad, de modo que se garantice que el producto o servicio final cumpla con los estándares de la empresa. De esta forma se refuerza la confianza de los clientes y mejoran los márgenes de beneficio.
La reducción del riesgo de discriminación y los prejuicios dentro del lugar de trabajo, son indispensables para facilitar las interacciones positivas y crear consciencia sobre la diversidad. Un buen plan de formación en diversidad incluye conocimientos sobre orientación sexual, raza, nacionalidad, color, religión, género, etc.
Seguro habrás escuchado hablar de los criterios ESG, que son estándares relacionados con el desarrollo de la sostenibilidad y diversidad. La formación en esta temática es fundamental en la actualidad para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, planteados por la ONU en la Agenda 2030.
Este tipo de plan de formación está enfocada en competencias como resolución de conflictos o comunicación, muy necesarias para el éxito del empleado y la organización. Si quieres saber qué formación en soft skills necesita tu equipo, te invitamos a leer este artículo.
Una de las mejores formas de aterrizar un plan de formación para empresas es verlo aplicado a casos reales. Aunque cada organización tiene necesidades distintas, existen estructuras que funcionan muy bien según el tipo de departamento o perfil profesional.
A continuación, te mostramos tres ejemplos de plan formativo, con objetivos, contenidos, duración y KPIs orientativos. Puedes usarlos como plantilla base y adaptarlos al tamaño de tu empresa o al nivel de madurez del equipo.
El objetivo de un plan formativo en el área comercial es muy claro: mejorar resultados. Por eso, debe enfocarse en habilidades directamente relacionadas con el rendimiento (prospección, argumentario, negociación y cierre), combinando contenidos cortos con práctica real.
| Elemento | Propuesta | Cómo medirlo |
|---|---|---|
| Objetivo | Mejorar el rendimiento comercial y estandarizar el proceso de venta | Conversión por fases + win rate |
| Duración | 8–12 semanas + refuerzo mensual | % completado del itinerario |
| Contenidos | Producto, prospección, venta consultiva, negociación, objeciones, cierre, CRM | Evaluaciones + role play |
| Modalidad | Blended (online + sesiones prácticas) | Asistencia + engagement |
| KPIs clave | Ciclo medio de venta, ratio cierre, valor medio oportunidad | Comparativa antes/después |
En RR. HH., la formación debe equilibrar dos áreas: por un lado, procesos y normativa; por otro, competencias estratégicas que impactan en cultura y desempeño. En 2026, además, se vuelve clave incluir formación en analítica e IA aplicada para mejorar la toma de decisiones.
| Elemento | Propuesta | Cómo medirlo |
|---|---|---|
| Objetivo | Profesionalizar RR. HH. y reforzar su rol estratégico en el negocio | Retención + eNPS/clima |
| Duración | 2–4 meses | Avance por módulos |
| Contenidos | Selección, onboarding, desempeño, cultura, normativa, DEI, people analytics, IA aplicada | Encuestas + evidencias de aplicación |
| Modalidad | Online + talleres prácticos mensuales | Participación + finalización |
| KPIs clave | Time-to-hire, calidad onboarding, rotación, adopción de procesos | HR dashboards |
Un plan de formación tecnológica debe enfocarse en actualización continua. La prioridad es que los equipos adopten herramientas, reduzcan incidencias y mejoren la eficiencia operativa. Para que funcione, es clave incluir práctica (laboratorios, retos o proyectos internos), no solo teoría.
| Elemento | Propuesta | Cómo medirlo |
|---|---|---|
| Duración | 3–6 meses | Progreso y certificaciones |
| Contenidos | Ciberseguridad, automatización, IA generativa aplicada, análisis de datos, herramientas internas, buenas prácticas | Tests + proyectos prácticos |
| Modalidad | Online + laboratorios / casos reales | Entregables + práctica |
| KPIs clave | Tiempo medio de resolución, calidad entregas, adopción herramientas | Indicadores operativos |
Si quieres crear tu plan formativo desde cero sin perder tiempo, lo más práctico es partir de una plantilla de plan de formación. Este modelo te permite organizar de forma clara todos los elementos necesarios: objetivos, colectivos, contenidos, modalidad, calendario y métricas.
A continuación, tienes una plantilla estructurada que puedes adaptar a cualquier organización (independientemente de su tamaño o sector).
| Elemento del plan de formación | Qué incluir | Ejemplo práctico |
|---|---|---|
| 1. Diagnóstico inicial | Necesidades formativas detectadas + fuentes usadas | “Brecha en habilidades digitales en equipos administrativos” |
| 2. Colectivos / perfiles | Roles o equipos impactados | “Comercial, RR. HH., IT, managers” |
| 3. Objetivos SMART | Objetivos medibles y con plazo | “Reducir errores operativos un 15% en 3 meses” |
| 4. Contenidos y temáticas | Cursos, módulos o itinerarios | “Excel avanzado, ciberseguridad, liderazgo” |
| 5. Modalidad | Presencial / online / blended | “Online + sesiones prácticas mensuales” |
| 6. Calendario formativo | Fechas, frecuencias, duración | “Q1 onboarding, Q2 compliance, Q3 soft skills…” |
| 7. Recursos necesarios | Plataforma, formadores, presupuesto | “LMS + catálogo cursos + herramienta autor” |
| 8. Seguimiento | Indicadores de progreso | “Finalización, participación, test, feedback” |
| 9. Evaluación y mejora | Cómo medir impacto y optimizar | “Comparar KPIs antes/después + revisión semestral” |
Para que tu plan sea completo y aplicable, asegúrate de que incluye como mínimo:
La diferencia entre una plantilla y un plan formativo útil es la ejecución. Para que funcione de verdad:
Diseñar un plan formativo es solo la mitad del trabajo. Para que tenga impacto real en la empresa, necesitas herramientas que te ayuden a organizar, automatizar, medir y optimizar la formación de forma continua.
Hoy en día, gestionar un plan de formación en Excel o con correos internos suele generar problemas habituales: falta de seguimiento, baja participación, dificultad para medir resultados y ausencia de trazabilidad. Por eso, las organizaciones que buscan eficiencia utilizan plataformas específicas que centralizan todo el proceso y permiten escalarlo sin fricción.
Un LMS (Learning Management System) es la herramienta base para gestionar un plan de formación corporativa. Permite organizar itinerarios, asignar cursos por colectivos, controlar la ejecución y dar visibilidad real al avance.
Además de consumir formación, muchas empresas necesitan crear contenidos propios: procesos internos, políticas, onboarding, producto, herramientas, etc.
Ahí entran las herramientas de autor e-learning, que permiten generar cursos interactivos sin depender de proveedores externos.
En planes formativos modernos, la combinación “LMS + herramienta de autor” es lo que permite que el plan sea realmente sostenible en el tiempo.
Un reto común al implementar un plan de formación es que la empresa tiene la estrategia, pero no tiene el contenido listo. Por eso, muchas organizaciones incorporan un catálogo de cursos corporativos (especialmente para soft skills, compliance y habilidades digitales).
Este tipo de herramienta es especialmente útil para planes de formación continua y escalable.
La forma más eficiente de gestionar un plan formativo hoy es contar con un entorno único donde puedas crear, gestionar y medir toda la formación. Esto simplifica la operativa, mejora la experiencia del empleado y permite escalar el aprendizaje sin multiplicar herramientas o procesos.
Es por ello que debes conocer isEazy LMS, la plataforma de gestión del aprendizaje todo en uno con IA que te permite gestionar de forma integral toda tu formación, elegir entre cientos de cursos creados por expertos y crear tus propios contenidos más rápido que nunca con IA. Disfruta de un LMS diseñado para cubrir todas las necesidades de tu plantilla y poner en marcha el plan de formación de tu compañía: onboarding, cumplimiento, desarrollo del talento, formación en productos, habilidades clave y más. ¿A qué esperas? Solicita una demo.
La duración depende de varios factores, como el tamaño de la empresa, el alcance del plan y los recursos disponibles. Un plan básico se puede elaborar en unas pocas semanas, mientras que los más completos pueden requerir meses de planificación e implementación.
No es obligatorio, pero un plan de formación es muy recomendable para las empresas que quieren mejorar la retención del talento, adaptarse a los cambios del mercado y mantener a sus empleados actualizados y motivados.
Métricas como la satisfacción de los empleados, el cumplimiento de objetivos específicos, la mejora de las habilidades, el aumento de la productividad y la retención de personal cualificado pueden utilizarse para medir el éxito.
La formación continua se centra en la mejora constante y progresiva de las habilidades de los empleados a lo largo del tiempo, mientras que otros tipos, como la formación en onboarding o compliance, suelen ser puntuales y tienen como objetivo cubrir necesidades inmediatas.
Sí, muchos gobiernos y entidades ofrecen subvenciones o incentivos para fomentar la formación continua en las empresas. Es recomendable consultar las opciones disponibles en cada región.
Herramientas como isEazy ofrecen soluciones prácticas para el diseño, implementación y seguimiento de planes de formación, incluyendo opciones de personalización y análisis de resultados para optimizar la efectividad.
Es fundamental comunicar los beneficios de la formación, alinearla con los objetivos personales y profesionales de los empleados y ofrecer incentivos que fomenten la participación y el compromiso.
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