CASO DE ÉXITO
Cómo Clarel formó a los profesionales de sus +1.000 tiendas con mobile learning
ESTUDIO
Descarga gratis el estudio en colaboración con Microsoft y descúbrelo.
Mantente al día de todas nuestras novedades
Suscríbete a nuestra newsletter Mantente al día de todas nuestras novedades
abril 11, 2026
CONTENIDO CREADO POR:

Tabla de contenidos
La formación en el puesto de trabajo —también conocida como on-the-job training (OJT Training)— es el método más eficaz para que los empleados adquieran habilidades reales en el mismo entorno donde las van a aplicar. A diferencia de la formación teórica tradicional, el OJT combina práctica, contexto y feedback inmediato para acelerar el desarrollo profesional.
La formación en el puesto de trabajo es una metodología práctica en la que los empleados adquieren habilidades y conocimientos directamente en el entorno laboral, a través de la experiencia y con los recursos y herramientas que utilizan a diario para cumplir sus funciones.
En lugar de depender de programas de formación externos o teóricos, los empleados aprenden de sus compañeros y superiores, observan situaciones reales y participan activamente en ellas. Esto les permite desarrollar habilidades específicas relacionadas con sus responsabilidades laborales.
Según el informe Workplace Learning Report 2024 de LinkedIn Learning, el 90% de las organizaciones reconoce que la retención del talento mejoraría si se invirtiera más en aprendizaje y desarrollo. El OJT es una de las palancas más directas para conseguirlo.
La formación en el puesto de trabajo es ideal para conocer procesos o procedimientos específicos, aprender a manejar herramientas o maquinarias, y preparar al empleado para cumplir con su rol dentro de la empresa de manera autónoma y sin errores. También resulta especialmente útil en incorporaciones de nuevos empleados, promociones internas o cambios en los procesos de trabajo.
Un programa de OJT efectivo sigue un ciclo de cuatro fases:
La formación en el puesto de trabajo está ganando cada vez más popularidad, por su efectividad a la hora de adquirir habilidades, conocimientos y competencias necesarias para realizar tareas laborales específicas. Sin embargo, esta metodología cuenta con características particulares que la diferencian de otros métodos como el aprendizaje off-the-job o fuera del trabajo. Aquí te dejamos algunas diferencias:
| Diferencias | On-the-job | Off-the-job |
|---|---|---|
| Ubicación | En el lugar de trabajo (oficina, fábrica, polígono, etc.) | Fuera del lugar de trabajo (aulas, centros de formación, etc.) |
| Métodos de aprendizaje | "Learning-by-doing" o "aprender haciendo", observación y experiencia práctica | Aprendizaje teórico |
| Costes | Bajo coste, ya que se suelen utilizar recursos e instalaciones ya existentes, así como colegas o supervisores para impartirlo | Materiales de capacitación, instalaciones y entrenadores |
| Horarios | En el horario laboral habitual | Tiempo exclusivo fuera de las obligaciones laborales |
| Enfoque | Aprendizaje específico, tareas, proyectos, habilidades para el trabajo | Aprendizaje más amplio, conceptos, conocimientos teóricos |
La formación en el puesto de trabajo favorece tanto a los empleados como a las organizaciones, ya que brinda experiencia práctica y oportunidades de aprendizaje rápido, lo cual potencia la productividad y, por tanto, la competitividad de las empresas. Veamos los beneficios para ambas partes:
Para los empleados:
Para las organizaciones:
Aplicar esta metodología en tu organización es más sencillo de lo que parece. Aquí tienes algunos ejemplos de aprendizaje en el puesto de trabajo que puedes poner en práctica, tanto para empleados nuevos como para equipos en proceso de reskilling:
Si buscas más ideas concretas para estructurar estas dinámicas, consulta nuestra guía sobre actividades de formación para empleados.
Una de las principales diferencias entre un programa de OJT que funciona y uno que no es la planificación previa. Estos son los cuatro pasos que recomendamos desde isEazy para estructurar un programa de formación en el puesto de trabajo efectivo:
Antes de diseñar cualquier programa, identifica qué habilidades o conocimientos necesita desarrollar cada empleado o equipo. Puedes hacerlo mediante evaluaciones de desempeño, entrevistas con managers o análisis de los errores más frecuentes en el trabajo diario. Este diagnóstico es la base de todo lo demás.
Define los objetivos de aprendizaje concretos, selecciona a los formadores internos (mentores, supervisores o compañeros de referencia), elige las metodologías más adecuadas (mentoring, rotación, proyectos prácticos) y prepara los materiales de apoyo. En este punto, una app de formación o un LMS facilita enormemente la organización y la distribución del contenido.
Pon en marcha el programa garantizando que los empleados reciben feedback continuo y tienen acceso al contenido formativo cuando lo necesitan. Los trabajadores sin escritorio o frontline workers son un colectivo especialmente beneficiado en esta fase, ya que una app móvil les permite acceder a la formación directamente desde el lugar de trabajo.
Mide los resultados del programa utilizando los KPIs que veremos en la siguiente sección. Recoge el feedback de los empleados y managers, identifica las áreas de mejora y ajusta el programa para las siguientes iteraciones. La formación en el puesto de trabajo es un proceso continuo, no un evento puntual.
Medir el impacto de la formación en el puesto de trabajo es uno de los retos más frecuentes para los equipos de L&D. Sin datos, es imposible justificar la inversión ante la dirección ni mejorar el programa de forma sistemática. Estos son los KPIs clave que debes monitorizar:
| KPI | Qué mide | Cómo obtenerlo |
|---|---|---|
| Tasa de completitud | Porcentaje de empleados que terminan el programa | LMS o plataforma de formación |
| Tiempo hasta la competencia | Días desde inicio de la formación hasta rendimiento autónomo esperado | Seguimiento de supervisor + datos del LMS |
| Reducción de errores | Disminución de incidencias o fallos tras completar la formación | Registros de calidad o incidencias del equipo |
| NPS formativo | Satisfacción del empleado con la experiencia de aprendizaje | Encuesta post-formación (escala 0-10) |
| Incremento de productividad | Mejora del rendimiento medible antes y después del programa | Métricas de producción o evaluaciones de desempeño |
Para un análisis más profundo, te recomendamos aplicar el modelo de Kirkpatrick, que evalúa la formación en cuatro niveles: reacción (¿le gustó al empleado?), aprendizaje (¿adquirió conocimientos?), comportamiento (¿los aplica en el trabajo?) e impacto en el negocio. Aprende a poner en práctica este enfoque con nuestra guía sobre training tracking o seguimiento de la formación.
Para aprovechar al máximo esta metodología de aprendizaje, es fundamental contar con las herramientas adecuadas. Una app de formación puede ser el complemento perfecto para potenciar y maximizar el on-the-job training de tus empleados. Aquí te contamos cómo esta combinación mejora la eficacia de tu formación:
Una app de formación permite al empleado acceder al contenido donde quiera que se encuentre y cuando lo necesite. Esto es especialmente necesario para los trabajadores sin escritorio o frontline workers, ya que les permite aprovechar al máximo su tiempo, facilita el aprendizaje continuo y ofrece apoyo en el punto de necesidad.
Estar al corriente del progreso de los empleados en sus tareas diarias es necesario para poder apoyarles en su desarrollo profesional y garantizar el éxito de la empresa. Una app de formación facilita la gestión de tareas, al permitir realizar un seguimiento detallado y personalizado del progreso de cada empleado.
La gamificación es una técnica poderosa para motivar a los empleados y mejorar su participación en el proceso de aprendizaje. Integrar elementos interactivos y de gamificación en el proceso de formación puede hacer del aprendizaje un proceso mucho más atractivo y divertido, al incluir rankings, desafíos y recompensas virtuales.
Una de las tendencias más potentes en L&D es el learning in the flow of work: aprender directamente mientras se trabaja, sin interrumpir el flujo de actividad. Las apps de formación modernas permiten distribuir microcontenidos en el momento preciso en que el empleado los necesita, ya sea antes de una reunión, durante una tarea nueva o justo después de cometer un error.
Una app de formación sirve además como plataforma de comunicación y colaboración entre empleados. Las mejores incluyen foros de discusión, chats y espacios donde los empleados pueden compartir experiencias y conocimientos, fomentando la interacción entre compañeros y el intercambio de ideas.
Clarel es un claro ejemplo de cómo la formación en el puesto de trabajo puede ser escalada de manera eficiente utilizando el mobile learning. Con más de 1.000 tiendas, la compañía implementó una solución de formación simultánea que permitió a sus profesionales recibir capacitación directamente desde sus dispositivos móviles, mejorando su desempeño y alineación con los objetivos de la empresa. Descubre cómo lo hicieron en nuestro caso de éxito. Ver caso de éxito →
Ahora que ya sabes qué es el aprendizaje en el puesto de trabajo y cómo una app de formación puede multiplicar sus resultados, es hora de que conozcas isEazy Engage.
Potencia el aprendizaje en el puesto de trabajo con sus potentes funcionalidades: crea rutas de aprendizaje personalizadas adaptadas a las necesidades de cada empleado, incorpora contenido interactivo como vídeos y quizzes para fomentar la participación, y mantén a los empleados comprometidos mientras aplican lo aprendido en situaciones reales.
Además, sus herramientas de análisis y seguimiento te permiten monitorizar el desempeño y la evolución de cada empleado en tiempo real, identificar áreas de mejora y ajustar la formación para satisfacer las necesidades cambiantes de cada trabajador. Si quieres dar continuidad a este aprendizaje más allá del puesto de trabajo, descubre cómo estructurar un plan de formación continua en tu empresa.
¡No pierdas la oportunidad de llevar tu estrategia de formación al siguiente nivel! Solicita una demo y empieza a disfrutar de isEazy Engage.
La diferencia principal radica en el entorno y el enfoque del aprendizaje. En la formación on-the-job, los empleados aprenden en su lugar de trabajo a través de la experiencia directa y el uso de herramientas reales, mientras que en la formación off-the-job, el aprendizaje ocurre en un entorno externo, como aulas o talleres, donde se utilizan ejemplos teóricos, simulaciones o ejercicios.
Sí, ya que les permite adaptarse rápidamente al entorno laboral, aprender los procesos específicos de la empresa y desarrollar habilidades prácticas desde el primer día.
La duración de la formación varía según el tipo de puesto y las habilidades que se necesitan adquirir. Puede durar desde unos días hasta varios meses, dependiendo de la complejidad de las tareas y el nivel de experiencia requerido.
Sí, la formación en el puesto de trabajo se puede combinar con el e-learning para ofrecer un enfoque más completo. El e-learning permite que los empleados accedan a contenido formativo digital a través de herramientas como apps para empleados que complementan su aprendizaje práctico, lo que facilita el acceso a materiales adicionales, evaluaciones y seguimiento del progreso.
Los principales KPIs para evaluar la formación en el puesto de trabajo son: la tasa de completitud del programa, el tiempo hasta la competencia (cuánto tarda un empleado en alcanzar el rendimiento esperado de forma autónoma), la reducción de errores o incidencias tras la formación, la puntuación de satisfacción del empleado (NPS formativo), y el incremento de productividad medido antes y después del programa. Lo ideal es combinar métricas cuantitativas —como datos del LMS o registros de rendimiento— con métricas cualitativas obtenidas mediante encuestas o evaluaciones de manager.
La forma más efectiva de saber si tu programa de OJT está funcionando es cruzar los datos del LMS (acceso, completitud, tiempo de aprendizaje) con indicadores de negocio como la productividad, la tasa de errores o la retención del empleado. El modelo de Kirkpatrick ofrece un marco de cuatro niveles: reacción (¿le gustó al empleado?), aprendizaje (¿adquirió los conocimientos?), comportamiento (¿los aplica?) e impacto (¿mejoraron los resultados del negocio?). Aplicar este modelo permite justificar el retorno de la inversión formativa ante la dirección.
Integra toda la comunicación, formación y gestión de tareas de tu equipo en una sola app
¡Solicita una demo!Contáctanos
